Paella de perro

Amamos a Willy. 

Mi mujer Isa y yo, los dos. 

Aunque al principio no fue así, no lo veía claro… 

Willy tuvo una infancia, adolescencia y un principio de adultez… 

Complicada. Como la vida, vamos.

Perro grande que llega a todo, mucha energía, mucho power, destrozaba todo. 

Y la liaba. 

A veces muy parda. Móviles y mandos de la tele incluidos. Todo el pack.

Y yo no había elegido tener a Willy. 

Al final lo acepté, no me quedó más remedio, pero no lo eligí. 

Bueno elegí eso o el divorcio, ya me entiendes tete.

Ahora, fliparías con lo que lo amo. 

Pero, ¿cómo no amar a un animal tan guaperas? 

Yo no me como los animales. 

Esto si estás leyendo seguramente ya lo sabes. 

Y no critico a quién sí los come. 

Solo los expulso de mi vida como buen vegano de mierda intransigente y mala persona.

Yo antes los comía, y me encantaban, joder no los dejé por su sabor, además yo soy cocinero y créeme que sé de lo que hablo. 

Lo que también sé, es que tenía disociado lo que sí se come de lo que no se come. 

DI-SO-CIA-DO.

Comer cerdos, bien. 

Comer conejos, bien, aquí. En China mal. 

Comer periquitos, mal. Pero pichones bien.

Comer vacas, bien. 

Gatos no. Menos en las cocinas de los restaurantes Chinos.

Comer perros… MAL, MUY MAL. 

Si mi perro hubiese tenido una gran vida, hubiese tenido los mejores cuidados, la mejor comida, hubiese tenido mucho amor, bellotas y campo pa correr, me lo llevo a Japón y le pongo a Mozart mientras le acaricio el lomo… 

¿Al final me puedo hacer una paella con él verdad?

¿Qué carajo? Para eso es mío, mi propiedad.

Seguro que mi perro está mejor cuidado que los cerdos de pata negra, su carne será super tierna y jugosa. 

Además están para eso.

Me lo voy a comer.

Bueno mejor no, voy a llevarlo a la peluquería que lo dejen guapo, después le pondré su abrigo nuevo y me voy a la carnicería mientras él me espera fuera siendo acariciado.

Esto es así, y los pimientos son asaos.

Lo tenemos incluido en nuestra percepción que se convierte en creencia. Desde niños.

Lloramos cuando muere un perro en la peli con la bolsa de torreznos en la mano.

Y lo sé porque a mí me pasaba, no veía la relación. Ni siquiera pensaba en ello hasta hace un tiempo.

Somos la raza superior, y tenemos derecho a ello, como lo tuvimos en los años 40 sobre otros "animales".

Bien, criemos ahora perros, gatos, perikitos y cobayas. Total. Está en nuestra cultura

Están al servicio del hombre.

Pero espera, no hablemos de esto, ¡que cruel soy ostias!.

Todavía no estamos preparados para hablar de estos temas ni plantearnos cuestiones más allá de qué ver en Netflix.

Eso sí, cuando ves a un vegetariano le preguntas what a fuck bro.

Cuando saco este tema, incluso aquí solo, en el primer mundo lleno de "problemas", tecleando en mi bonito pc, con Willy en mi regazo (a salvo)...

Me toca la patata. 

Por eso hago esto, porque desde que empecé a verlo distinto quiero que cada día más personas se cuestionen la locura que estamos cometiendo con los animales. 

Bueno, después de mi intención primera de ganar dinero enseñando lo que sé de cocina. Puto calvo mala persona que se atreve a decir la verdad.

Luego la decisión es tuya, si tienes un cerebro propio digo.

Se puede vivir sin que nadie muera por ti. Puedes elegir.

Yo no eligí que Isa trajese a Willy, pero lo acepté y me hizo cambiar, siempre he admirado las cosas que de repente llegan y revientan los cimientos de mi vida (tampoco es difícil con lo ignorante que soy).

Tú puedes decidir también qué poner en el plato. 

Eso hará más fuerza y tendrá más repercusión en la sostenibilidad, la vida de algún animal no humano y en tu salud, que elegir a cualquier partido político y cerrar el grifo mientras friegas. 

Amor en formato delicioso le llamo.

Si este tema no te llega y no estás en la línea, mejor que no me llames, ni me persigas, ni me busques, ni compres mis formaciones, y que salgas ya de esta página...

No vaya a ser que se te pegue algo de los putos veganos.

También puede que esto te resuene o simplemente quieras seguir bicheando a ver qué te cuento.

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